Colores de mi tierra

  • LA MEMORIA DEL HENEQUÉN

    95.5 cm x 56.5 cm

  • ESPÍRITU PROTECTOR

    66.0 cm x 66.0 cm

  • SABIDURÍA NOCTURA

    24.5 cm x 19.0 cm

  • ALMA FLORALE

    57 cm x 77.5 cm

  • HERENCIA BRAVÍA

    NO DISPONIBLE

  • ALMA NOBLE

    66.0 cm x 66.0 cm

  • COLORES SIN FRONTERAS

    46.5 cm x 35.0 cm

"Colores de Mi Tierra" es un vibrante canto visual a la esencia de México, donde cada obra se transforma en un verso “popotillo”, realizado con la maestría ancestral y el fuego del mestizaje.

Ariosto Rivera, en esta colección, rinde tributo a la mexicanidad a través de una re-imaginación de las máscaras artesanales, los místicos alebrijes y las emblemáticas catrinas del Día de Muertos. Con delicadeza, cada pieza se revela como un suspiro de la tierra, una narrativa cromática que fusiona el ritual de la tradición con la libertad del espíritu. Los vivos matices y texturas se entrelazan en una danza que evoca recuerdos de ceremonias antiguas, de festividades que celebran la vida y de un orgullo inquebrantable por la herencia cultural mexicana.

"Colores de Mi Tierra" es un vibrante canto visual a la esencia de México, donde cada obra se transforma en un verso “popotillo”, realizado con la maestría ancestral y el fuego del mestizaje.

Ariosto Rivera, en esta colección, rinde tributo a la mexicanidad a través de una re-imaginación de las máscaras artesanales, los místicos alebrijes y las emblemáticas catrinas del Día de Muertos. Con delicadeza, cada pieza se revela como un suspiro de la tierra, una narrativa cromática que fusiona el ritual de la tradición con la libertad del espíritu. Los vivos matices y texturas se entrelazan en una danza que evoca recuerdos de ceremonias antiguas, de festividades que celebran la vida y de un orgullo inquebrantable por la herencia cultural mexicana.

"Colores de Mi Tierra" es un vibrante canto visual a la esencia de México, donde cada obra se transforma en un verso “popotillo”, realizado con la maestría ancestral y el fuego del mestizaje.

Ariosto Rivera, en esta colección, rinde tributo a la mexicanidad a través de una re-imaginación de las máscaras artesanales, los místicos alebrijes y las emblemáticas catrinas del Día de Muertos. Con delicadeza, cada pieza se revela como un suspiro de la tierra, una narrativa cromática que fusiona el ritual de la tradición con la libertad del espíritu. Los vivos matices y texturas se entrelazan en una danza que evoca recuerdos de ceremonias antiguas, de festividades que celebran la vida y de un orgullo inquebrantable por la herencia cultural mexicana.